LAS ESTRELLAS

Es esa enorme mancha oscura con  partículas galenas sobre mi cabeza  lo que me transporta a soñar en la infinidad y belleza  de ese Dios inconcebible a la razón.

Un ser tan grande que resulta imposible describir en su totalidad, dueño de la mente más brillante que se pueda imaginar y jamas superar.

De una pureza tal que hasta el metal  más costoso y en su estado más puro, es nada ante el destello que despliega su gran valor y majestuosidad.

Nadie como El, la fuente de sumo bien, que al hombre de su miseria rescata y el corazón le cambia para traerle esperanza.

Son esas estrellas  las que cada noche sobre mi cabeza me recuerdan que detrás de esta esfera, hay un Dios muy grande que siempre nos mira con bondad para mostrarnos amor de verdad.

Fue una estrella la señal de su nacimiento terrenal , y una nube que desciende desde el cielo sideral lo que pronto otra vez lo revelará.

Un Dios de otro mundo que vendrá a instaurar otro mundo, para dar apertura a una nueva era de esplendor y paz, donde Cristo reinará con los entendidos que resplandeceran como el resplandor del firmamento; y los que enseñan la justicia a la multitud, como las estrellas a perpetua eternidad.

AL FINAL DE UN AÑO MÁS

Hoy es el término de un año más. El tiempo propició para reflexionar y agradecer la infinita bondad que el Señor nos mostró durante los 365 días que han pasado, en los cuales hubo muchos momentos difíciles pero también felices, pero sin duda todos colmados del amor y la misericordia de Dios para sostenernos en todo tiempo.

Este día solo un deseo tengo en mi corazón: La paz de Dios para cada uno de mis hermanos en la familia de Cristo. Y la gracia divina para mi en un nuevo comienzo para este próximo 2025. De renovación por supuesto, pero bajo el mismo objetivo de buscar la gloria de Cristo a través de la evangelización de estos pueblos a dónde El en su providencia nos ha traído a servirle.

Me confieso que una epoca durante este año 2024, parecia que mi fervor por Dios y por su obra se extinguia, y si no del todo si disminuía, pero el Señor en su fidelidad me sostuvo. Fue un tiempo muy gris, de pruebas, de  mucha duda y decepción. Donde me sentí solo, angustiado y defraudado. En donde por instantes parecía como si ya no tenía más fe para seguir avanzando. Pero en todo este «trance oscuro» en su fidelidad El Señor me sostuvo.  Aprendí que veces el se esconde de nosotros, y nos hace atravesar por pruebas para hacernos madurar, y enseñarnos a vivir solo por la fé.
Ahora también sé con mayor certeza que podemos confíar en nuestro fiel amigo y salvador, del cual nunca nadie nos podrá separar ni por más dura que sea la batalla que tengamos que librar. Y que de verdad, cuando parece estar más lejos es cuando más cerca está de nosotros, aunque a veces en silencio, pero siempre atento y presto para socorrernos y no dejarnos desmayar.

Y en este día al recordar sus maravillas, no puedo hacer otra cosas más que agradecerle por tanto favor a lo largo de toda mi vida.

Hermano, en Jesús tenemos a alguien que nos ama sin medida, y que con confianza podemos pedirle que nos ayude en los retos que este año nuevo sin duda nos traerá. Ciertamente no sabemos lo que nos depara el 2025, el mundo parece loco y el futuro muy desalentador, pero no olvidemos que Cristo está en los cielos y que desde allí es Èl quien reina.

Su victoria en la cruz del calvario es nuestra motivación para mirar con optimismo hacía el futurony a su vez, nuestra consolación y fortaleza ante los retos que nos sobrevengan en esta jornada.

Siempre me digo que esta vida es un viaje muy corto, y un año más en realidad representa uno menos en nuestra cuenta. Y esto solo significa que debemos aprovechar el bendito tiempo que nos queda, para amar a Cristo con todo nuestro corazón, y buscar hacer su voluntad mientras podemos.

La salvación de las almas sigue siendo nuestra meta, fue por ellas que Cristo murió, y una de las razones por las cuales nos constituyó en sus discípulos. Tenemos que seguir predicando, porque está es su voluntad, y es la respuesta a un mundo enfermo por el pecado.
Creo que muchos de nosotros necesitamos pedirle perdón a Dios, por nuestra indiferencia hacia su llamado, y por nuestra falta de compasión por los que perecen sin esperanza a nuestro alrededor.

Hoy muchos cristianos tendrán una linda cena lo cual no está mal, pero ¿como sentirte satisfecho sabiendo que se ha fallado al Señor en la ordenanza de amar a nuestros semejantes?; cuando nunca les hemos predicado el Evangelio que les salvará del infierno. ¿Cómo vivir felices y pretender estar bien con Dios?; sabiendo que muchos perecen a nuestro alrededor por nuestra falta de compromiso y compasión.
Y disculpeme si luzco exagerado y pretencioso, pero en un mundo que a cada instante se nos va de las manos, y que representa la única oportunidad para servir a Cristo y prepararnos para el cielo,  yo con todas mis debilidades y errores, sinceramente deseo más que todo fe y valor para seguir adelante en la tarea que el Maestro nos comisionó. Que al final es Cristo y solo Èl quien importa, y para quien estamos en esta vida.

Dios nos ayude a hacerlo así, y que está 2025 nos conceda seguir creciendo en Su santo camino, confiando en su providencia, creyéndo en sus promesas, y sabiendo que si El esta con nosotros nadie contra nosotros.

Finalmente, estimado hermano deseo que la paz de Dios sea en sus corazones siempre, y oro por un bendecido año 2025 lleno del amor divino para usted y los suyos.
Feliz año nuevo y muchas bendiciones.
Heber González.

NAVIDAD

Pronto y una vez más estaremos celebrando Navidad. Para algunos un momento de mucho significado y solemnidad, mientras que para otros solo se tratará de una fecha más. Dónde no hay mucho de diferente, y ningún motivo para festejar.

Sin embargo, y aunque no existe un registro histórico sobre la fecha exacta del nacimiento de Jesús, el mundo cristiano tiene como tradición celebrar en esta época la encarnación del hijo de Dios. Un suceso extraordinario, que no solo irrumpió en la historia para transformarla, y darle un giro nuevo de esperanza.

Dónde la salvación había llegado para el pueblo de Dios, y dónde la luz brillaría intensamente para disipar las tinieblas que hasta entonces prevalecían y que mantenían oprimida a la humanidad.

Por fin, la alegría a este mundo venía, cuando a través de este nacimiento el favor de Dios se mostraría, para traer reconciliación y establecer paz perpetua a los hombres que serían objeto de Su don.

Así la Navidad, es el motivo para festejar la esperanza que antes no se tenía y de la cual ahora por este niño  se gozaría. Este es el inicio de una nueva realidad, un cambio de panorama de muerte a vida.

Así que está no sé trata meramente de una celebración vacía, como a la que ha sido reducida en nuestros tiempos, por aquellos que no entienden su valor tan trascendente. Sino es el recordar y agradecer la bondad divina, al darnos a su hijo como garantía, y como prueba irrefutable de su bendito amor.

Que el Dios justo y santo haya  entregado lo más preciado para saldar el pecado del que le aborrecía, no puede tener otro nombre sino el de gracia divina.

Pero también decimos que para el cristiano la Navidad no sé trata de una fecha. Cómo si, de una vida de constante reconocimiento de todo el favor que Jesús le ha hecho. De una vida dedicada al agradecimiento, que se expresa mejor en una vida de devoción y obediencia hacia aquel que le libertado de sus delitos.  Que en las mil palabras sinsentido,  y en los falsos buenos deseos  que las gentes suelen proferirse en estás épocas movidos hacerlo más por la presión social y la costumbre, que por la sinceridad que siempre debería reinar entre los hombres.

Ya sea que en esta fecha festejes o no la Navidad, recuerda siempre que por ese niño (Jesús) es que hoy podemos tener paz, y esperar un día estar con Dios en la eternidad.

Lucas 2:10-11 NBLA
[10] Pero el ángel les dijo: «No teman, porque les traigo buenas nuevas de gran gozo que serán para todo el pueblo; [11] porque les ha nacido hoy, en la ciudad de David, un Salvador, que es Cristo el Señor.

MI AVIÓN SE ESTRELLO

El avión donde viajaba hacia mis más ilusos sueños no soporto las turbulencias de la realidad y termino sucumbiendo.

A veces necesitamos aterrizar, y poner los pies en el suelo, para entender la inviabilidad de nuestros vanos deseos.

Somos muy dados a ambicionar la grandeza, el ego nos tienta, y puede llevarnos a pensar y actuar de manera quimera, llevándonos a vivir flotando sobre las nubes de la necedad y en la esfera de la irrealidad.

Queremos ser amos y reyes, y si no podemos enseñorearnos sobre otros, al menos lo pretendemos  sobre nosotros mismos.

Nos gustaría ser los dueños de nuestro propio destino. Pero no nos damos cuenta que precisamente de esto nos rescató Cristo. Del desastre de lo que representa aferrarnos a nuestra independencia.

Nuestro orgullo y terco corazón no quiere aceptar que la soberanía divina a designado un camino mejor que el que nosotros podiamos trazar para nuestra vida. Que sus designios son mejores y superiores que lo que podemos concebir y desear, fuera de su voluntad.

La cultura actual nos alienta a soñar, a ir tras nuestros sueños egoístas, pero Jesucristo nos invita a morir a todos ellos, y hacer de sus planes nuestro unico deseo.

Cuando Jesús nos lláma, también nos invita a matar nuestras aspiraciones personales, para que encontremos un nuevo camino en el cual el objetivo ya no sea satisfacer las ambiciones del hombre, sino las de Cristo mismo.

En otras palabras, su mente debe ser mi mente, sus deseos los mios, y mis ambiciones ya no importan más, porque ya no vivo yo, sino que Cristo vive en mi. Esta debe ser la meta para todo Creyente, la de llegar a ser uno en mente con el Salvador.

Existen creyentes que viven soñando. Y les gusta soñar fuera de la realidad, buscando metas que nunca alcanzarán, porque sus sueños estan fueran de Su voluntad.

Este es su escape de  la realidad, para evadir su frustracion por no tener lo que desean y que no pueden alcanzar.  Condición derivada de una actitud carnal, que piensa más en si mismo (su independencia) que en conformarse a los planes divinos.

No hay nada más tonto y peor perdida de tiempo, que sumergirse en un proyecto que no es para ti. Si queremos ser inteligentes tendremos que aceptar que simplemente hay cosas para las cuales no nacimos, para las cuales Dios no nos llamo, y en consecuencia a las que nunca nos deberíamos aferrar.

Esta es una dura realidad para el corazón orgulloso, pero es la verdad que al aceptarla nos libera y nos ayuda a enfocarnos en las cosas que si valen la pena. Las que si son viables para nosostros, para las que si hemos sido llamados,  y en consecuencia deshacernos de aquellas que solo nos roban el tiempo, y nos distraen de la meta.

Si nuestros pensamientos no son sus pensamientos y si somos de Cristo, el terminará estrellando nuestros sueños para que hagamos de sus planes nuestro único deseo.


Puedes hacer todos los planes que quieras, pero el propósito del Señor prevalecerá.

Proverbios 19:21 NTV

LA PAZ DE DIOS

Estas cosas les he dicho para que tengan paz. De antemano, les he revelado las dificultades y el mundo tan oscuro que por causa de mí tendran que afrontar. Pero no teman, si confían en Mí vencerán —Jesucristo.

En el inicio del capitulo 16 de Juan, Jesús da una cruda advertencia a sus seguidores: Que después de su crucifixión «los perseguirán y hasta los matarán». Y esto lo harían por causa de su nombre. Por el mero hecho de que son cristianos, y que este mundo no soportaría su indiferencia hacia las cosas vanales que les ofrece, y tampoco entenderían la fidelidad con la que sirven y viven para la Verdad.

Algo totalmente incomprensible y descabellado para un mundo en tinieblas.

Asi, este antagonismo ha sido un fíel estigma para todo aquel que tiene como meta vivir piadosamente. La cultura, la educacion publica, el pensamiento general son el polo opuesto del Evangelio, y a su vez enemigos de los seguidores de la Cruz. Y aunque, esto resulta en una guerra donde se sufre y se experimenta mucho dolor, Jesús tambien nos dijo: «En estos momentos deben confiar en mi para su salvación».

Si, el sufrimiento nos prueba, y a su vez es el fuego que nos refina para hacernos como el maestro, y convertirnos en personas aptas para el cielo.

La tribulación produce paciencia; y la paciencia, prueba; y la prueba, esperanza.

Dios quiere que aprendamos a confiar en El en todo tiempo, sobre todo en los momentos dificiles, porque esto revela la genuinidad de nuestra fe.

Luego nos dice: Estas cosas les he dicho para que en mi tengan paz.

Estas cosas les he hablado para que en Mí tengan paz. En el mundo tienen tribulación; pero confíen, Yo he vencido al mundo».

Juan 16:33 NBLA

La paz que experimentamos no debe provenir de nuestras circunstancias, de lo bien que nos va en la vida, porque si asi es, cuando venga la tribulación la perderemos. Nuestra paz en cambio, debe venir de Jesús. De descansar en sus promesas, nuestro refuguio es el Dios de Jacob, y si esto es cierto en nosotros, recibiremos la paz que sobrepasa los limites de la razón, y que nos mantiene firmes y serenos en la adversidad, porque aguardamos en aquel que controla todos los eventos, y sabe lo que es mejor para cada uno de sus siervos.

Si descansamos en la verdad, de que Dios ha ordenado las dificultades por las cuales hemos de ser probados,  y asi también ser preparados para la eternidad con El. Obtendremos la victoria sobre las pruebas y una paz que nos mantiene inquebrantables ante cualquier evento, porque hemos recibido la fuerza para vencer que proviene del cielo.

Así que toma aliento, espera, y encuentra la paz en la esperanza bendita que tenemos en Cristo. Porque aunque difícil es la prueba, todavía un mejor mañana está por venir para los que confían en Dios.

TRANSPARENTES CON DIOS

Dirige a los humildes en la justicia, Y enseña a los humildes su camino. Salmo 25:9 NBLA

Nuestra fidelidad a Dios no se mide por nuestras palabras sino por nuestras acciones. No es tanto lo que decimos sino lo que hacemos lo que revela la genuinidad de nuestra devoción. Nuestra obediencia a Sus preceptos y nuestra sinceridad, hablan mejor ante Dios que los muchos y elaborados enunciados que pudiéramos utilizar para expresarle amor.

Dios demanda que tengamos una relación genuina con El. Esto es de confianza, honestidad y fidelidad en todos los aspectos de nuestra vida. El quiere que nos rindamos completamente, que nos mostremos delante de El sin reservas, a cara lavada. Que nos descubramos tal y como somos ante su mirada, y que así, con nuestros defectos y virtudes le adoremos de manera sincera y franca.

No tiene ningún sentido guardar las apariencias con Dios. Más bien esto es un gran atrevimiento que pretende burlarse de El, y un autoengaño. No hay nada de nuestra vida que le podamos ocultar que de antemano El no conozca. A menudo, la culpa por el pecado y el orgullo nos llevan a guardar las apariencias, a fingir algo que no somos, a mantenernos en hipocresía. Esto es destestable para Dios, porque el que se acerca a El debe hacerlo con humildad, reconociendo su ruina espiritual y su gran necesidad de Cristo.

Si queremos caminar con el Señor, entonces debemos empezar por ser humildes (transparentes); Dirige a los humildes en la justicia, Y enseña a los humildes su camino. Salmo 25:9 NBLA ya que la humildad abre la puerta para su compañía, y nos hace aptos para recibir instrucción. La humildad nos lleva de su mano a la obediencia que es otro aspecto de la verdadera adoración y así, El nos guía en su senda en pos del más elevado objetivo que es Su presencia.

La falsedad nos aleja de Dios mientras que la humildad nos acerca a El.

ACERCA DE LA FE

El misterio de la fé es una de las cosas más raras y asombrosas que un hombre puede poseer. Es el inexplicable milagro que nos acerca a Dios, que nos lleva a poner nuestras vidas a merced de Cristo, y a emprender una carrera de ir en pos de El.

Es el regalo divino que abre nuestros ojos a la luz y a un abanico de posibilidades infinitas para experimentar su providencia y amor; y que nos conduce a fijarnos en la preciosa cruz. Que ilumina nuestras vidas con Su misericordia, y que nos concede infinita gracia que nos liberta de la podredumbre del pecado que nos apresaba.

Esta es la fé que nos salva y que nos cambia, que nos hace libres para vivir bajo un propósito elevado, y que nos conduce a experimentar el  amor perfecto y abnegado.

Es la fé en Cristo Jesús la que también nos sostiene de pie ante lo inasequible, a desistir por lo que este mundo tiene como sublime, y a ir por lo que considera absurdo y perdido. Es lo que nos provoca desear más el porvenir que lo presente. En otros  términos  a morir aquí para un dia vivir allá.

La fé es la razón por la cuál muchas vidas han cambiado, al haber sido redimidas del foso de la desesperación que los aturdia,  y ahora haber encontrado el caminó para vivir esperanzado en un porvenir mejor.

La ansiedad nos lleva a la desesperacion, y es está desesperación la que nos conduce al Salvador.

El hombre que tiene fé vive con propósito, y a su vez tiene la fuerza para luchar contra cualquier obstáculo.

¡Bendita fe en el Salvador, que como una muestra del amor de Dios se nos concedió, para ya no vivir más en el camino de la desesperación y oscura condenación!.

LA SATISFACCIÓN DEL ALMA

Solo Dios puede satisfacer los deseos más profundos de nuestro corazón. Estos son aquellos que corren por sentido, plenitud y trascendencia.

El mundo promete suplirnos todo ésto, solo para finalmente decepcionarnos, dejarnos vacíos, y darnos la pena de tener que aceptar  qué se ha burlado de nosotros.

Nuestra ambición solo debe ser Cristo. Porque nadie que lo tenga a Él como su meta puede ser defraudado.

Cada día nuestro deseo debería ser estar un poco más cerca de El al entender que solo estando ahi podemos ser satisfechos.

Algunos pretenden lograrlo volviéndose religiosos, otros matándose a morir en el ministerio, algunos más se vuelven  eminentes teólogos para llegar a su conocimiento etc, y sin embargo con todo esto nunca  llegan a conocerlo.

Un hombre no encuentra a Dios hasta que el lo encuentra primero, irrumpiendo en su vida, trastornando sus planes, llevándolo a la desesperación por El.

Es en lo simple, en la obediencia y sinceridad  del alma que confía en El, que Dios es revelado como esa fuente inagotable de satisfacción, que lo saca del absurdo de esta vida, del sinsentido y el sufrimiento que esto conlleva, para ser complacido en aquel que si puede saciar toda su sed.

ACERCA DE LA FE

El misterio de la fé es una de las cosas más raras y asombrosas que un hombre puede poseer. Es el inexplicable milagro que nos acerca a Dios, que nos lleva a poner nuestras vidas a merced de Cristo, y a emprender una carrera de ir en pos de El.

Es el regalo divino que abre nuestros ojos a la luz y a un abanico de posibilidades infinitas para experimentar su providencia y amor; y que nos conduce a fijarnos en la preciosa cruz. Que ilumina nuestras vidas con Su misericordia, y que nos concede infinita gracia que nos liberta de la podredumbre del pecado que nos apresaba.

Esta es la fé que nos salva y que nos cambia, que nos hace libres para vivir bajo un propósito elevado, y que nos conduce a experimentar el  amor perfecto y abnegado.

Es la fé en Cristo Jesús la que también nos sostiene de pie ante lo inasequible, a desistir por lo que este mundo tiene como sublime, y a ir por lo que considera absurdo y perdido. Es lo que nos provoca desear más el porvenir que lo presente. En otros  términos  a morir aquí para un dia vivir allá.

La fé es la razón por la cuál muchas vidas han cambiado, al haber sido redimidas del foso de la desesperación que los aturdia,  y ahora haber encontrado el caminó para vivir esperanzado en un porvenir mejor.

La ansiedad nos lleva a la desesperacion, y es está desesperación la que nos conduce al Salvador.

El hombre que tiene fé vive con propósito, y a su vez tiene la fuerza para luchar contra cualquier obstáculo.

¡Bendita fe en el Salvador, que como una muestra del amor de Dios se nos concedió, para ya no vivir más en el camino de la desesperación y oscura condenación!.

LA PUGNA ENTRE EL CRISTIANO Y EL MUNDO

Es un asunto de vital importancia para el cristiano recordarnos que en este mundo solo estamos de tránsito. Aquí no es nuestra morada permanente sino una corta estancia en nuestro camino a la ciudad celestial, en donde moraremos por toda la eternidad si permanecemos en la fé y en el amor que nos redimió del pecado y que nos reconcilió con Dios.

Tengo que admitir que este mundo es atractivo. Si, sé que esto no suena nada espiritual, amenudo queremos negar todo signo de debilidad, porque el orgullo siempre quiere llevarnos a aparentar lo que no somos. El orgullo siempre quiere mostrar al hombre más santo, más fuerte, más espiritual etc. de lo que en verdad es en realidad. Pero como negar que a mi carne le fascina. Que le gusta soñar con el, y que si pudiera le gustaría vivir abrazandole, gozarle y establecerse en el como hace la mayoría.

Pero,  es por estos horribles deseos y el constante peligro de ser seducido por el,  la razón por la cual necesito recordarle a mi carne que está muerta a este mundo. Que está muerta a todo, y que solo mi ser puede encontrar un hogar y un propósito en los designios de Cristo.

Cada día el mundo implica una tentación para el alma peregrina que solo quiere existir para agradar a su Señor. Es el enemigo acérrimo que sutilmente con sus engañosos caminos y sus juguetes ha enfríado a  muchos corazones que un día estuvieron ardiendientes por las cosas del cielo.

El mundo es como un sueño mortal, en el cuál un día te metes y luego que te embelese y si no te despiertas a tiempo te quedas en el hasta que te pierdes. Así es como muchos se han  extraviado terriblemente, y ahora yacen en un estado de muerte.

El afán, la avaricia, la vanagloria de esta vida en fin, han hinchado  de soberbia sus corazones, haciéndoles creer que tienen un nombre entre los hombres, cuando en realidad son poco menos que nada para aquel que los creo, por despreciar el oro puro que se llama Cristo por los viles tesoros que empobrecen y los placeres que condenan aquellos que han sido cautivados por las cosas de esta era.

El mundo dejará que un hombre se vaya al infierno en silencio y nunca intentará detenerlo. El mundo nunca permitirá que un hombre vaya al cielo en silencio; harán todo lo que puedan  para hacerle retroceder. —J.C. Ryle

El Cristiano y el mundo no pueden ser amigos, pretender serlo implica traición hacia aquel que lo compro. El mundo es un enemigo del cuál ya ha sido liberado pero del que todavía se debe cuidar para no ser presa de sus malignos engaños.

El mundo para el que va al cielo es una guerra sin tregua. Un lugar en el que no se puede instalar por todo lo hostil que le representa.

Tampoco se puede comprometer con el por cuánto ya está comprometido con Cristo.

El que ama al mundo odia a Dios. No se puede tener dos amores, por cuánto esto con lleva infidelidad, lo cual es una falta al amor genuino, y un menosprecio del uno por el otro. «No se puede servir a dos Señores, pues menospreciará a uno y amará al otro o querrá mucho a uno y despreciará al otro» (Mateo 6:24). Actuar así nos constituye en hipocritas y no en verdaderos amantes del Señor.

O nuestra vida está en Cristo y caminamos en contra poción al mundo,  o está en el y armonizamos con sus designios.

Esta la causa por la cuál el cristiano constantemente se encuentra a si mismo clamando:¡Oh Dios, líbranos del amor al mundo y de sus engañosos caminos!.