NUESTRA TERRIBLE CONDICIÓN PASADA

Man in torn, dirty clothes crawling on soil in a forest graveyard

Darnos cuenta de cuál era nuestra realidad pasada debería acabar con todo indicio de orgullo en nosotros y guiarnos a buscar a Dios con humildad.

Y esta condición era que estábamos muertos en nuestros delitos y pecados, éramos cadáveres horribles y putrefactos, y fué en esta terrible situación que Dios nos encontró y nos dio vida a través de su hijo Cristo.

Esto implica que éramos sus enemigos y ahora perdonados somos hijos, éramos objeto de su ira y ahora lo somos de su gracia no por nada bueno en nosotros solo por él, y todo esto lo hizo para manifestar su gloria y fue solamente posible por medio de Cristo.

Aceptando esto nos damos cuenta que tenemos tanto que agradecer a Cristo y sin embargo la mayoría de nosotros solo nos acercamos a él en términos de lo que necesitamos y no en agradecimiento por lo que ya nos ha dado. Somos muy ingratos y estamos muy lejos de expresar la gratitud que nuestro salvador merece y esto se debe a el poco amor que tenemos a Cristo, porque subestimamos la salvación y le damos mayor valor a las cosas terrenales. Un error y triste situación para muchos.

A su vez tenemos que reconocer que nuestro corazón es muy ingrato pero Jesús es tan bueno.

Bien nos haría orar con humildad y decirle al Señor: purifica mi corazón, haz que te tema para nunca apartarme de ti y que te ame sinceramente, que nunca pierda de vista el precio tan caro que pagaste por mis pecados y así valorarte como el tesoro más valioso que puedo poseer en esta vida. Amén.

Efesios 2:1 NBLA
[1] Y Él les dio vida a ustedes, que estaban muertos en sus delitos y pecados.


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