¡Otro sábado con buena compañía!. Esta mañana seguimos adelante con la Escuelita Bíblica aquí en la Sierra. Hasta ahora nos hemos centrado en estudiar la vida y el ministerio de Jesús a través de las historias que nos aportan los relatos que encontramos en los Evangelios.
Esta vez, hablamos de la importancia de mostrarnos fieles a Cristo mientras estudiamos como Pedro le nego en el instante cuando más se requería permanecer a su lado; como en el sufrimiento de la Cruz. Pero al mismo tiempo entendimos que Dios demanda nuestra fidelidad y aunque, a veces le fallamos su gracia nos sostiene y nos ayuda a mantenernos firmes en las situaciones que prueban nuestro amor por Cristo.
A lo largo de la clase yo siempre les estoy preguntando, para mantenerlos concentrados y al mismo tiempo para verificar que están aprendiendo. Hoy además memorizaron el pasaje de Salmos 119:105. Esta es una de nuestras metas: Fijar la Palabra en sus corazones.
Lámpara es a mis pies Tu palabra, Y luz para mi camino.
Salmo 119:105 NBLA
Así, estos niños siguen aprendiendo las Verdades Bíblicas y a la vez, Dios nos permite continuar sembrando la semilla de vida en sus corazones, con la esperanza de que a su tiempo florezcan y fructifiquen en almas convertidas a Jesús.
También trabajamos en un proyecto de un lapicero con material reciclado como botellas de plástico y bueno, que puedo decir sobre ésto; solo que los niños están encantados.
Algunas personas en el pueblo me han preguntado que como le hacemos mi esposa y yo para controlar a un promedio de 20 niños cada sábado, y yo les digo que ni nosotros mismos lo sabemos. Estoy seguro que es Dios quien nos da su gracia para poder mostrar paciencia y amor. Debo confesar que ha habido sábados en los cuáles si nos ha costado mucho trabajo mantener la atención de estos chicos, pero me he dado cuenta que la oración y mantenerte con una actitud consiente de la inquietud natural que existe en los niños trabajan muy bien para ayudarnos a ser pacientes y seguir adelante en la instrucción. Y hemos podido corroborar que si ha habido un aprendizaje significativo respecto a la Palabra de Dios en las mentes de estos infantes.
Aunque, estoy seguro que algunos Padres nos mandan a sus hijos simplemente para tener un tiempo libre sin tener que cuidar de éllos, para nosotros este tiempo es la oportunidad ideal para afectar con el Evangelio a las siguiente generación.
Así que porfavor continúe orando por la niñez de estos ranchos y su conversión a Cristo Por favor.
Esta villa ubicada entre el tramo de La Junta a San Pedro en la Sierra Tamahura ahora es el lugar a dónde estáre yendo a predicar. El Señor nos ha mandado en su Palabra a realizar esta gran labor y así lograr que las personas puedan escuchar en este lugar y por primera vez el Evangelio Bíblico y no que haya otro EVANGELIO sino que en nuestra época proliferan muchos que son falsos.
Hace algunos años el Señor me concedió la oportunidad de recorrer gran parte de México llevando el Evangelio y ahora recorro los poblados del área en la Sierra donde estoy ubicado para continuar este trabajo en una región muy problemática pero que ofrece muchas oportunidades para presentar nuestro mensaje a personas que no tienen muchas posibilidades de hacerlo y así seguir adelante con esta labor que es la que creo es mi misión en la Vida.
Baqueachi es una villa pequeña donde viven aproximadamente 50 familias. La vida aquí es rural totalmente y sencilla donde la gente trabaja en las huertas y vive de lo que siembra y de los animales que cria.
Éste día aunque lluvioso y un poco frío tuve la oportunidad de entablar 3 conversaciones y entregar unas Biblias. Adela fue una de estas personas la cuál me menciono que nunca había escuchado de manera clara sobre Jesús. Élla toda su vida había pensado que adorar a la virgen era como adorar a Dios aunque no sabía exactamente como podía ser ésto y también, nunca había tenido una Biblia para leerlo. Su gran imagen de la Virgen de Guadalupe en la pared de su casa, adornada con flores multicolores y dos grandes veladoras que permanecen encendidas noche y día excepto cuando el dinero se le acaba para comprar más velas y asi seguir alumbrando a su ídolo, ha sido durante toda su vida la única forma concebida que Adela tiene sobre la fé y en general de la religión.
Y así como élla la mayoría de las personas de esta villa tienen una idea velada sobre Dios y no saben nada con certeza acerca de la redención en Cristo. Éllos solo dejan pasar los días viviendo «ignorantes de su ignorancia»; venerando a sus imágenes pintadas y estatuas aunque estás no pueden brindarles ninguna esperanza y así se resignan a ver avanzar los días hasta que se les llega la fecha en la cuál tienen que partir hacia su triste destino en el más allá.
A mí me resulta sumamente deprimente está condición, al recordar cómo vivía sin Cristo «vacío y sin paz» buscando encontrar vida por medio de mis ídolos. Realmente existía como un ser muerto; y ahora pienso, en como algunas de estas personas pueden estar viviendo en tal angustia al preguntarse sobre la existencia de un Dios verdadero. Así trabaja Dios en los corazones que él va a salvar, muchas veces llevándolos al límite de la desesperación, a experimentar el quiebre emocional para después exponerles la luz a través de Cristo.
Y pienso que el que yo esté aquí y que Dios nos permita visitarlos no es más que su gracia y buena voluntad para con estás almas a las cuales el ha dispuesto darle una oportunidad entre muchos otros pueblos para conocer a Cristo.
Ahorita, las cosas están un poco difíciles en esta área. La violencia se ha incrementado en los últimos días (enfrentamientos, asesinatos, robos etc…). Por este motivó las escuelas han cerrado y la gente permanece alerta, así que la precencia de extraños suele ser motivo de temor para estos ranchos.
Por favor, ore por este trabajo, por la situación que estamos viviendo y por la salud de un servidor.
A menudo me encuentro a mí mismo como un alma queriendo volar muy alto para escapar del dolor de esta triste y corrupta realidad que nos mantiene a un paso de distancia de ese encuentro celestial.
Las heridas del pasado son ahora los recuerdos que me ayudan a desear con mayor ímpetu el amor, la justicia y la Verdad en el Dios que nunca puede fallar y en el Cristo que pudo mi corazón sanar.
Reconozco que la insensibilidad de algunos me lástima, pero su torpeza sólo me guía a fundar mi autoestima en la Fé y a practicar la paciencia que perdona y nos ayuda a funcionar en está vida.
El orgullo es muy sutil que a veces nos hace ver cómo víctimas, mientras que la humildad nos lleva a aceptar nuestra responsabilidad en los hechos.
Para los cristianos la muerte es esa cortina que nos presenta ante la respuesta de esta vida.
Los sentimientos son ambiguos pero el amor es un milagro.
¿Porque debemos hacer misiones? Bueno,si se es un cristiano la respuesta para está pregunta puede resultar muy obvia. La Biblia da por hecho que los discípulos (creyentes de todas las épocas) llevarán acabo el trabajo misionero al cuál Jesuscristo los ha llamado. Para muestra de ésto los Apostoles, que sin faltar ninguno de ellos se involucraron en esta labor. A excepción claro está de Judas Iscariote quién al final demostro que no era un discípulo. De aquí que mostrar obediencia al mandato de Jesús sea una de las razones principales para hacer misiones.
En la gran comisión Jesús ordena a los discípulos:
Vayan, pues, y hagan discípulos de todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo, enseñándoles a guardar todo lo que les he mandado; y ¡recuerden! Yo estoy con ustedes todos los días, hasta el fin del mundo». Mateo 28:19-20 NBLA
La obediencia al llamado de Jesús representa un medio por el cuál el cristiano puede servir a su Señor y a la vez llevar esperanza a aquellas personas que Jesús va a salvar por la predicación. Aquí nuestro llamado se vuelve un asunto de obediencia a Dios y compasión al prójimo.
Si tomamos en serio a Cristo le obedecemos y si le obedecemos entonces en verdad le amamos.
El teólogo alemán Dietrich Bonhoeffer dijo:
«LA FE QUE CREE ES LA QUE OBEDECE»
Dietrich Bonhoeffer
Un creyente puede servir sin amor pero jamás podrá amar sin servir. Así que si amamos a Cristo y estimamos su favor es imposible que no nos involucremos de alguna manera en su misión.
Otra razón importante para hacer misiones es que el Evangelio es imprescindible para cualquier generación.
Una generación sin Evangelio es una generación condenada a la oscuridad. En la actualidad vivimos tiempos difíciles, donde el mundo está avanzando rápidamente hacía una degradación moral en respuesta a su pobreza espiritual. Y el Evangelio es el único medio capaz de reformar las almas en oscuridad y así disminuir su efecto nocivo hacia la sociedad.
y conocerán la verdad, y la verdad los hará libres».
Juan 8:32 NBLA
El Evangelio es la Verdad y nada más. Todo gira en torno al Evangelio porque la Verdad es Cristo. Éste mundo se interpreta en base de principios científicos y éticos etc… Pero el origen de estos está en Cristo y en Su Palabra, ósea en el Evangelio.
En una era donde «la Verdad está en juego» es imprescindible hacer sonar la voz de Dios para aclarar el panorama en las mentes de las personas. Y no que en otras épocas esto no haya sido necesario, si no que ahora se vuelve una urgencia a raíz de todo el ataque que contra la humanidad se está gestando.
El pueblo que andaba en tinieblas ha visto gran luz; a los que habitaban en tierra de sombra de muerte, la luz ha resplandecido sobre ellos.
Isaías 9:2 NBLA
Así que los cristianos amamos al prójimo en consecuencia de que amamos a Dios. Y no se puede profesar verdadera pasión por Cristo si ignoramos su llamado a la gran comisión y así dejamos en tinieblas a aquellos que están a nuestro alrededor.
Ahora, piensa en esto, afuera hay un mar de gentes caminando por está vida bajo la irá de Dios, sin sentido y sin ninguna esperanza. Sufriendo por las consecuencias del pecado y preparándose para entrar al infierno. ¿Cómo podriamos llamarnos cristianos si nos mantenemos indiferentes a su condición?
Los Evangelios narran que Jesús al ver las multitudes tuvo compasión de éllas, porque eran como ovejas que no tenían pastor. Y así, muchos de los escogidos aún son como ovejas extraviadas a merced de los depredadores, porque no han hayado a su Pastor. Y el Evangelio es la voz del Pastor llamando a las ovejas a unirse al rebaño de Dios.
Iglesia cumplamos con nuestro llamado y pidamos a Dios más amor por Cristo y compasión por aquellos que ahora están perdidos.
El mundo camina de prisa y de manera fugaz a cada instante se nos va de las manos cuál viento indomable que corre tras su libertad.
Cada segundo respiramos vida y al siguiente la muerte nos asecha, cuando segundo a segundo y sin reparo a nuestra fecha nos aproximamos, lo ignoremos o de ello nos apercibamos.
La vida aquí en la tierra es cómo un sueño donde los años vuelan, donde el tiempo imprime su huella dejando sus estragos en este cuerpo endeble que se fatiga y se duele.
De pronto el enemigo (la enfermedad) aparece para darnos una lección, recordarnos lo que amenudo nos negamos a aceptar, que en este cuerpo somos simples seres mortales que está Tierra pronto habrán de dejar.
Pero Dios ha reservado algo mejor para los que creen en Él. Un mundo donde la muerte será para sus ciudadanos un lejano recuerdo de la tragedia que un día frustró la felicidad de los seres humanos. Por el cuál el paraíso fue pausado y reservado para después. Un lugar mejor, donde Cristo reinará y nos permitirá consientemente «soñar de verdad» y no solo imaginar para despertar frustrados como nos sucede en la actualidad.
Cuando imagino el cielo no puedo más que pensar en la hermosa luz que la ciudad iluminara, donde nuestro corazones por fin encontrarán el sosiego anhelado que en esta vida les fue negado.
Por ahora esta mortalidad se anima de la inmortalidad que pronto habrá de vestir.
Estimados hermanos el Señor nos ha permitido seguir adelante con la evangelización de los niños en estos pueblos de la Sierra. Hoy por hoy, estoy convencido que en estos tiempos de grandes cambios la niñez es la oportunidad para transmitir los valores Cristianos a la siguiente generación.
Todavía aún tenemos la oportunidad propicia dónde gozamos de cierta libertad para predicar la verdad el Evangelio a todos por igual en estos pueblos. Sin embargo, ésto poco a poco parece ir cambiando y la sensura hacia todo aquello que vaya en contradicción con el discurso progresista que hoy impera y que se está implantando en el mundo, empieza a crear cada vez más antagónismo entre la cultura y la Iglesia.
Por todo ésto hoy más que nunca es urgente enfocarnos en preparar a los niños en los fundamentos bíblicos que les darán las bases para afrontar los desafíos de mañana y así puedan discernir el engaño del cuál están siendo blanco y que con la gracia del Señor puedan escapar de Él.
Los padres cristianos tienen una oportunidad única de seguir discipulando a sus hijos en esta época de «reingieneria social» y la Iglesia en alcanzar a los más vulnerables y a la vez a los más nobles y receptivos para Cristo.
Es nuestro deber Cristiano en cualquier época predicar a Cristo como la verdad absoluta y la única salida a los grandes dilemas de esta vida. El pecado es la razón de todo el dolor y la degradación moral que hoy estamos experimentando en nuestras culturas. Y solo Jesús, puede traer sanidad a las mentes confundidas que fuera de toda realidad quieren detener con toda injusticia y malicia la verdad de Dios y así condenar a las siguientes generaciones a una vida de esclavitud y mentira, dónde el hombre nunca podrá obtener verdadero significado ni mucho menos paz.
Así, la Escuelita Infantil es nuestro proyecto para enseñar la Verdad a los niños de estos pueblos, pidiendo a Dios por su conversión y que a través de éllos la luz del Evangelio pueda brillar en estos pueblos que han vivido en oscuridad por mucho tiempo.
Apoyenos orando por la evangelización de estos pueblos y por las almas de estos niños para la gloria de Dios.
Pero Jesús dijo: Dejad a los niños, y no les impidáis que vengan a mí, porque de los que son como estos es el reino de los cielos. Mt. 19:14
No ha parado de llover todos estos días. Por fin el arroyo que se ubica atrás de mi casa corre una caudalosa corriente de agua. Las gentes del rancho están muy felices por esto, sin embargo yo no me veo muy contento. De verdad que el agua es una bendición que nos pone muy feliz a todos por los beneficios que está aporta, y puede que suene un poco envidioso por éllos, pero tambien hay que decir que no lo es todo. Algunos dicen, es que sin agua no hay vida pero yo digo que «sin Cristo en verdad no hay vida». Sin agua podemos morir físicamente pero sin Cristo además lo estamos espiritualmente. Los que así están son como: «Almas muertas transitando por este mundo en un cascarón de carne y hueso«. Lo que sucede es que solo estamos pensando siempre en lo terrenal y casi nunca en lo eterno.
Los agricultores del rancho pronóstican un buen invierno. Con suficiente comida para alimentar sus ganados y un poco más para la venta y así además obtener algo de dinero. Pero, para sus almas condenadas no proveen ni una pizca. Hacer esto lo consideran como una inversión perdída por cuánto no creen que sea necesario hacer algo. El ahora es su cielo en el cuál se deleitan dando rienda suelta a sus deseos, mientras ignoran que si siguen en la misma condición les espera un terrible infierno.
En estos días, me invitaron a predicar en un funeral. Aquí, la gente sigue muriendo y éstos solo se consuelan con asentir que un día a todos nos va a tocar. Pero es notorio que no comprenden lo que dicen. Piensan, que la muerte es solo dejar la Tierra e irse a descansar a la esfera de la inconsciencia, como un cadáver seducido por morfeo suspendido infinitamente en el estado de la nada. Cansado estoy de escuchar a personas decir que el que ha muerto ahora está gozando de un mejor momento. Si este murió en Cristo por supuesto que esto es cierto, ahora su alma es abrigada en el paraíso de ensueño pero si no fue así no nos podemos engañar. Lamentablemente sabemos que su destino no es para nada bueno y la Biblia es clara al respecto.
De hecho, en ningún otro hay salvación, porque no hay bajo el cielo otro nombre dado a los hombres mediante el cual podamos ser salvos. Hechos 4:12
El que cree en Él no es condenado; pero el que no cree, ya ha sido condenado, porque no ha creído en el nombre del unigénito Hijo de Dios. Jn 3:18
A veces me digo que quisiera tener «amigos» en estos pueblos, la soledad y el ser yo mismo suele por momentos ser cansado. Pero, cuando parece que se me está presentando la ocasión sale a relucir que el precio de este privilegio es guardarse la Verdad, entonces desisto de la oportunidad.
Cómo desaprovechar este momento aún sabiendo que eres responsable de sacarles de su engaño a través de proclamarles la Verdad y preferir callarte solo para obtener la simpatía de los demás. Yo de verdad no entiendo, como existen predicadores que pueden generar empatía y provocar afecto después de haber predicado el Evangelio a los pecadores. A mí no se me da así, el cuadro normal con el que a menudo me encuentro es de rechazo y descontento. O éstos son muy creativos para minimizar los asuntos confrontantes o yo de plano soy muy torpe y secó. Pero lo que si es cierto es que, yo he tenido que elegir entre la opción de tener amigos y Cristo; y por supuesto que he decidido quedarme con el mejor!
De pronto todo en la sala brillo con un rotundo silencio mientras se permitía proclamar el mensaje de Salvación. El difunto fue uno de los muchos hombres de este rancho a los cuáles les predique en más de una ocasión. Sin embargo; este lo ignoro y ahora ya todo ha culminado para Él.
Es costumbre que cuando te presentas en un funeral no sé si para mostrar respeto o por tradición se acostumbra dirigirse al féretro y permanecer un tiempo haciendo guardia contemplando el cuerpo.
A mí ésto me resulta desagradable, no me gusta la muerte ya que es un enemigo sumamente miserable. sin embargo, lo hago para mostrarme sensible a los que sufren el momento, pero inevitablemente un cuerpo sin aliento me dirige a pensar en la eternidad en el cielo y específicamente en este caso en los tormentos del infierno.
Pero algo que si es inaudito es encontrarme a «cristianos» intentando consolar a los que viven el duelo con falsas esperanzas aún sabiendo cuál ha sido el resultado de todo esto.
Una cristiana que estaba en este mismo funeral dijo cosas como esto a los hijos inconversos del finado: «Pero ahora él ya descansa», «él ahora de seguro está en un mejor lugar».
Pienso que si no eres capaz de dar alguna esperanza con la VERDAD en momentos como éstos, entonces es mejor que no digas nada. Es una verguenza semejante imprudencia y peor aún, a veces suena a meros intentos de quedar bien con los demás a toda costa, incluso hasta el punto de engañar.
Si ya sé, algunos han de pensar es que ¡usted es el Grinch!, Bueno, si así es entonces podemos decir que Cristo también fue el Grinch de los fariseos, los Apostoles de los Romanos y los primeros cristianos de Nerón etc… De alguna manera los cristianos siempre le han hechado a perder la fiesta a este mundo y se supone que así deberá seguir siendo hasta que Cristo vuelva otra vez. Porque la fiesta del engañó no es verdadera felicidad, es el festín del pecado que al final trae muerte, dolor y vergüenza.
En fin, me concentre en exponer solo la verdad de Dios no la mía, ya que la Palabra de Dios es el único medio que puede abrir el corazón para ver a Cristo. Si con mucho cuidado y tacto pero al final la Verdad siempre discipa las falsas creencias y genera fricción. Algunos hombres mejor se fueron para no darme la mano, aunque sí hubo otros que me lo agradecieron sabemos que la gloria es para el Señor. Así, Dios sigue siendo bueno, dando la oportunidad a estos pueblos de seguir escuchando el Evangelio.
¡Estás son algunas fotos que describen nuestra experiencia misionera durante este mes!
La que era la casa del Chivo.Peyi disfrutando cada vez que puede del verano.Niños en la Escuelita Biblica.¡Compartiendo el pan!Se estrenaron cómo carpinteros..Aprendiendo a usar el rotomartillo.Resultó ser muy disetro y ya es todo un experto.¡Nuestra nueva vecina que cada mañana nos visita!Los Niños de la Escuelita.Atardecer en Tacuba.
¡Gracias por sus oraciones siempre!
Pero aquí la mortandad no solo se ha visto en los humanos, también una epidemia ha acabado con la mayoría de las gallinas que significan comida para los pobladores del rancho. Ahora, ¡muchos se han quedado sin huevos para el desayuno y con el antojo del caldo!. Tan solo, nosotros perdimos 50 en un promedio de 10 días. Y bueno, esto ha sido un batallar para nosotros y acepto que muy frustrante ya que hemos estado ocupados en intentar salvar al resto de nuestro rebaño de aves a través de muchos cuidados pero sin mucho éxito.
También se nos cayó una pared. La casa vieja de lodo (adobe) que actualmente habítamos parece que por las lluvias se está desmoronando. Gracias a Dios que la pared que se cayó era de la casa de nuestro chivo y no del área donde nosotros estamos. Nuestro chivo ahora no tiene casa así que tendrá que alojarse temporalmente en el corral con las embarazadas. Todo esté panorama me ha mantenido ocupado, trabajando afuera, a veces bajo la lluvia intentando sacar el agua que se encharca e inunda los corrales de los animales. Pero gracias a Dios por la lluvia, mil veces mejor así que no tenerla.
A veces en medio de todos éstos incovenientes, me veo a mi mismo en el siguiente cuadro; empapado, con los pies llenos de soquete y estiércol de animal mientras me digo: ¡Oh Señor, este no es el futuro prometedor que imaginé que tendría! Pero, cuando recuerdo que otros hermanos le han servido en peores circunstancias que las mías mi corazón cobra ánimo. «Tus planes no son mis planes» nos dice el Señor y su plan es perfecto y siempre el mejor.
Tengo a Cristo y entonces, lo tengo todo. Y estas breves tribulaciones solo consiguen que añoremos más el cielo que con Cristo nos aguarda.
En cambió, el programa con los niños sigue creciendo. El sábado es el día en que tenemos la responsabilidad de predicarles y nos siguen llegando más. Aún recuerdo que en una ocasión, cuando me encontraba platicando acerca de las reuniones que sostenemos con los niños, un hombre «aparentemente muy Piadoso» me dijo que el programa de seguro era un éxito debido a la buena comida que probablemente les servía. Y bueno, yo pensé que si esto fue algo que el mismo Jesús hizo, ¿quien soy yo para negarme a hacerlo?. ¿Que acaso el Evangelio no utiliza nuestras necesidades para llamarnos a Cristo?, ¿Acaso el Evangelio no nos manda a alimentar al hambriento?Entonces, pensé que no tenía caso desanimarse por comentarios como esté y aunque no todos creen en el trabajo con los niños apesar de que la Escritura declara que éllos son de Cristo, lo importante es que les estámos predicando y éllos se nota que están aprendiendo; y el resultado el día de mañana Dios nos lo mostrará . Dato interesante es que una gran mayoría de los adultos que hoy sin cristianos, Dios en su providencia les permitio aprender el Evangelio en sus primeros años a través de un ministerio de predicación con niños.
Hace dos sábados nos llegó una nueva niña «Marlet» tengo años tratando ocasionalmente con su abuela con la cuál vive. Hasta hoy élla se ha negado rotundamente a escuchar el Evangelio debido a su gran celo por su catolicismo. Por esta razón nunca imaginé que pudiera permitir que Marlet acudiera a la Escuelita Bíblica y bueno, Dios tiene sus planes y la imposibilidad en estos casos es algo que para Él no existe. Cada sábado temprano paso a recoger a Marlet para transportarla con otros niños al salón y aún me resulta extraño ver cómo su abuela sale a despedirla y entregarnosla por unas horas para que le enseñemos la Palabra de Dios que ella se niega a oir. ¡Éste es nuestro Dios!
Así que en todas estas desavenencias estos niños son un asunto importante que nos invita a confiar en el Señor y si superar los obstáculos al ver cómo Dios puede transformar para su gloria a la siguiente generación y así brindar a estos pueblos la luz
Muchas gracias por leerme y nos me resta más que seguir pidiéndoles su oración por la salvación de los escogidos del Señor en estos ranchos de la Sierra.
Éste día recibimos una sorpresa. Uno de los niños de la Escuelita vino a despedirse de nosotros. El debe regresar a los Estados Unidos para reunirse con sus padres después de haber venido al rancho por razón de la pandemia y dónde vivió con sus abuelos durante este tiempo de confinamiento. Pero ahora que todo parece que se ha normalizado él necesita regresar a seguir con su vida allá.
A Manuel lo conocimos hace 3 meses cuando me encontraba invitando niños para asisitir a la Escuelita Bíblica, y un día el llegó y desde entonces se quedó no faltando ningún sábado para convivir con nosotros y así también recibir instruccion.
Todos los niños que Dios nos ha mandado son especiales y lo digo así, porque estoy plenamente convencido que Dios nos ha traído a cada uno de estos niños por algún propósito especial. En un pueblo tan religioso donde los padres no aceptan otras «creencias» diferentes a las de su religión y que ahora accedan a que sus hijos reciban enseñanzas de la Biblia por parte de nosotros «los misioneros cristianos» es un verdadero milagro. Pero además este grupo de 22 niños tiene cada uno su propia peculiaridad que lo hacen único y «especial».
Manuel es un niño inteligente pero al mismo tiempo «ingenuo». Al igual que a la mayoría en esta edad goza de divertirse jugando al aire libre con otros niños, especialmente a las orillas del arroyo cuando en esta época debido a las lluvia de llena de agua, o también el gusta de pasear en su bicicleta por las veredas del rancho lo que hacía común encontrarnos en el camino de vez en cuando. Pero algo peculiar en Manuel es que tiene un problema que hace que no pueda hablar claramente. «Algún problema del lenguaje» supongo, que provoca que «tartamudee» pero que a él cómo pudimos constatar qué poco o nada le importa porque se relaciona muy bien con los demás niños. Pero también, Manuel era el niño de las adivinanzas del salón. La mayoría de éllas yo estoy seguro que se las inventaba en el momento, pero lo chistoso era que para adivinar el dilema uno primero debía adivinar lo que dijo porque como ya exprese no era muy entendible debido a su problema. En fin, ¡ya no tendremos más adivinanzas y esto de seguro es algo que vamos a extrañar mucho!
Esta tarde Manuel llegó en su bicicleta a nuestra casa para decirnos que mañana se iba. En este momento pude experimentar lo que sienten algunos maestros cuando tienen que decir adios a uno de sus alumnos. Siempre se crea un lazo entre el maestro y el discípulo, y bueno, es cierto que la vida de estos niños no nos pertenecen, son un préstamo para intruirlos que debemos cuidar mientras están a nuestro cargo y ahora que uno de éllos se va, solo puedo decir: Señor hice lo mejor que pude por enseñarle tu Palabra y así desear que Dios le bendiga y use todo lo que aprendió para guiarlo a Cristo.
Entonces, Manuel nos dijo adiós y nos expreso de manera efusiva que nunca nos olvidaría. Así subió a su bicicleta y desapareció de nuestra vista. No sabemos si algún día le volveremos a ver otra vez, pero agradezco a Dios que nos permitió conocerlo para predicarle el Evangelio durante este periodo de tiempo. Sabemos que la semilla ha sido sembrada y que la Palabra no queda vacía, así que, ahora debemos seguir sembrando en muchos más niños y seguir orando por Manuel que Dios siga guiando sus pasos hasta cumplir el propósito que le ha ordenado.
A menudo me recuerdo que con Cristo:
«Hoy sembramos semillas de ESPERANZA para cosechar VIDAS NUEVAS el día de mañana»
¡Sigamos orando por la conversión de los niños de la Sierra!
El campo misionero es muy complejo. Cada lugar puede presentar sus propias ventajas y dificultades de manera muy particular sin embargo, todo se convierte en una oportunidad para mejorar vidas por medió de la Fe en Jesucristo.
El Señor nos ha entregado en nuestras manos la tarea de conquistar almas para su reino, una conquista que se logra con las armas del Espíritu de Dios y su Palabra que penetra las mentes y los corazones de los escogidos para salvación. Y aunque, a veces y ante muchos obstáculos está parece una tarea pérdida, el Señor ha prometido que los hijos del reino «vendrán» y esto nos anima a perseverar.
En la actualidad parece que estamos ante una generación demasiado incrédula, que nada apetece de las cosas espirituales, el libertinaje y los bienes materiales son su Dios a quien adoran de manera vehemente.
Aquí en La Sierra la cosa no es muy distinta, también el materialismo captura los corazones de los habitantes por supuesto que a menor escala debido a la pobreza y a las pocas oportunidades pero aún así, éste siempre parece ser un ídolo deseoso de culto en el corazón. Sin embargo, la superstición aquí es la religión. Pocos se humillan ante la Verdad de la Palabra de Dios pero ahora les dicen que una mujer vestida de blanco (La llorona) se aparece cada noche junto al camino a un lado del arrollo y muchos tiemblan de temor ante esta superstición pero no ante Dios. !Que trajedia!.
Este tipo de «cuentos» alimentan sus mentes y yo digo que los entretienen para no dejarlos pensar en Dios y así, no prestar atención a las cosas importantes de esta vida como su inminente viaje hacia el juicio final.
Aquí parece que nadie está pensando en su alma, apesar de que muchos están muriendo muchos creen que son eternos y continúan cada día viviendo el tiempo que se les agota bajo la irá de Dios.
A simple vista todos nuestros esfuerzos por cristianizarlos parecen infructuosos ya que no desean nada que no sea aquello que alimente su carne. El espíritu no existe —piensan éllos.
Y aunque, esté parece ser el más grande obstáculo (el escepticismo hacia la Verdad) tampoco ignoramos que es Dios quien puede abrir los corazones para que la luz del Evangelio los salvé.
Pero Dios nos trajo aquí con alguna buena razón. Los niños son la otra cara de la moneda, el trabajo con éllos prospera y tal vez de entre éllos saldrá la Iglesia que alabara al Señor en estos pueblos.
Así nuestro trabajo en la obra misionera se realiza en medio de estás dificultades pero con la confianza de que Dios es poderoso para salvar a los pecadores que él va a llamar a su Iglesia.
Ayer fue día del Señor y predique acerca de 1 Corintios 6:1-11, sobre los litigios entre los hermanos.
Es una realidad de que ningún grupo de personas está exento de tener problemas entre éllos incluso esto llega a pasar en la congregación de Los Santos. Aúnque, la Iglesia debería ser un lugar seguro para sus miembros y en cierto sentido si lo es porque es Cristo quien nos guarda por medio de ella. Esta seguridad a menudo se ve opacada por la corrupción que todavía experimentamos en estos cuerpos que todavía viven bajo la influencia del pecado. ¿Cuántas veces no nos hemos sentido extraños estando en familia (la Iglesia)?… La envidia, el orgullo, la avaricia en fin el pecado en nosotros fractura la unidad y el apego que deberíamos experimentar como miembros de un solo cuerpo. Sin embargo, Jesús hace posible nuestra unión apesar de nuestros defectos.
Es algo muy común que en las Iglesias del Señor se escuche que él uno al otro se han defraudado. Los negocios (tratos) entre hermanos deberían siempre estar pactados bajo el temor de Dios, que nos debe dirigir a conducirnos con honestidad y ha cumplir con los deberes que contraemos, al asentir que es nuestro deber delante de Dios y una de las maneras en qué mostramos amor y respeto a nuestro hermano.
Tal parece, que Los corazones de los Corintios eran gobernados por la avaricia, la envidia y toda clase de pecados antes que por el Espíritu Santo que nos conduce a vivir bajo el amor de Dios, lo que los había llevado a los magistrados para acusarse él uno al otro y así manchar el glorioso nombre de Cristo ante una sociedad ya de por si antitetica hacía el Evangelio.
No sabemos exactamente cuál era la razón de estás acusaciones, algunos comentaristas dicen que eran por transacciones de compraventa de tierras entre «hermanos» dónde algunas de las partes habían incumplido con el pago. Sea cuál sea la naturaleza de nuestros tratos debemos cumplir con nuestros compromisos. Jesus dijo:
Y les dijo: Dad, pues, a César lo que es de César, y a Dios lo que es de Dios.Mt. 22:21
No debáis a nadie nada, sino el amaros unos a otros; porque el que ama al prójimo, ha cumplido la ley. Rom. 3:8
Los Corintios se habían apartado de esta condición y ahora al igual que los paganos se acusaban el uno al otro ante los tribunales trayendo «mala fama» a la Iglesia en una cultura opuesta al cristianianismo. Imagino que los opositores no tardaron mucho en tomar está oportunidad para despotricar contra la Iglesia y aunque es cierto que la Iglesia siempre será atacada por el mundo, el problema se suscita cuando los motivos por lo que se hace son ciertos.
Entonces, Pablo les hace un llamado para ser ecuánimes y vivir como lo que realmente son «hijos de Dios», y a no dejar que sus conflictos dejen en descrédito a la Iglesia del Señor. ¿Que no se supone que es esta la institución donde deben reinar la honestidad y el amor?
Así Pablo pasa a recordarles que éllos habrán de juzgar el mundo entonces, ¿como no podrían manejar entre éllos estos asuntos tan triviales en comparación con el juicio final?; La Iglesia posee el código penal más confiable para llevar a cabo sus propios jucios. La Palabra de Dios es nuestra carta Magna y nuestra regla de fé y conducta, así que no debemos andar buscando la justicia donde esta no existe; esto es entre aquellos que desconocen la Verdad y debemos someternos a lo que las Escrituras nos dictan. Pero aunado a ésto, la falta de perdón y la negación a arreglar las cosas de manera pacífica ya era otro pecado en si. Pablo les desafía con la siguiente pregunta:
¿Por qué no sufren mejor la injusticia? ¿Por qué no ser mejor defraudados? 1 Corintios 6:7 NBLA
A lo que yo creo que la negación a ésto puede ser «orgullo».
«El orgullo es un amo muy sensible que se ofende fácilmente».
El orgullo ante la injusticia se siente pisoteado y busca oportunidad para vengarse pero los santos hemos sido llamado a imitar la paciencia y el amor de Cristo.
En este punto no sé, hasta donde tenemos permitido seguir este proceder y así no llegar a los tribunales. Hay diferentes puntos de vista, es cierto que Dios puso al Estado como impartidor de Justicia para mantener la paz y el órden social. Algunos, dicen que es nuestro deber en ciertos casos «graves» llevar el asunto a la autoridad terrenal. Pero hacer esto inevitablemente traerá descrédito que es lo que Pablo nos está llamando a evitar.
¡Que el Señor nos de su gracia para manejar sabiamente los conflictos que se susciten entre nosotros sin traer mala fama a su glorioso nombré y nos de un espíritu perdonador para poder sobrellevar la ofensa cuando seamos objeto de está!.