Vivimos en una época donde parece que la gran mayoria no teme a Dios. En la actualidad son muy pocas las personas que tienen como meta unica y sincera la voluntad de Dios. Esto nos lleva a considerar las graves consecuencias que el mundo ha tenido que pagar por el poco interés que los hombres muestran hacia su creador y general por el pecado.
Sin duda, una de las expresiones mas distintivas de nuestros tiempos es «la maldad sin limites«, a su vez todas las calamidades y las consecuencias atroces que la humanidad experimenta hoy, no son mas que indicios del juicio divino sobre una generacion impia.
Así vemos que tristemente la historia no ha cambiado mucho desde el principio. Ya en la época de Noe hace mucho tiempo la situación con la iniquidad ya era precaria, el corazón de los hombres era de continuo solo al mal, y aunque en ese entonces el pecado fue castigado con una inundación global que terminó con el exterminio de todo ser viviente de sobre la faz de la tierra, Noe hayo gracia delante de Dios porque era un hombre diferente, que no se dejó envolver por la corriente que promulgaba abiertamente una rebelión contra los estatutos divinos y en consecuencia Dios le preservo la vida a El y a su familia.
Así Dios prometió a Noe y a sus descendientes en un acto de bondad no volver a destruir jamás a la humanidad con el mismo método. Y también les anticipo una nueva era en la cual volvería el corazón de los hombres hacia El por medio de un Salvador que los guiaria por un camino de vida en vez del sendero de la muerte por el cual muchos transitan…Y este camino es Cristo, quien nos libera del corazón malo, y nos guia a amar y vivir en la voluntad divina donde encontraremos paz y vida.
Génesis 9:11 TLA
[11] Y esta es mi promesa: Nunca más volveré a destruir la tierra con una inundación tan terrible».
Así los niños está vez aprendieron sobre cuan en serio Dios se toma el pecado, pero también de como el temor a Dios y el amor a Cristo es el camino sabio que nos lleva a una vida plagada del favor divino.
Aunque estamos en tiempos muy difíciles y hay mucha maldad, el poder del Evangelio sigue siendo efectivo para cambiar y salvar los corazones de aquellos que vienen a Cristo con fé y arrepentimiento sincero.


















