LA ESCALERA AL CIELO

Yo pensaba que los niños son la iglesia del mañana, pero ahora creo que son parte de la iglesia de hoy.

Para nosotros, el presente es la oportunidad para sembrar el evangelio en sus corazones, enseñandoles y esperando en el Señor que la semilla de la verdad prospere en el tiempo oportuno para salvación, y que ellos puedan llegar a ser hombres y mujeres temerosos de Dios, decididos a hacer su voluntad.

En algunos casos, en este tema de las misiones, Dios les concede a ciertos hombres plantar una iglesia y ver que su trabajo prospera rápidamente, creciendo tanto en miembros como en recursos, etcétera. Yo no me quejo, pero tal parece que a otros como yo, Dios se complace en mantenernos en un proceso donde nos enseña paciencia y fidelidad y, a su vez, la gran lección de que el poder para cambiar vidas pertenece solo a Él. Esto, sin duda, debe conducirnos a crecer en fe y, al mismo tiempo, a seguir madurando, preparándonos para el momento en que la cosecha llegará. Y bueno, gracias a Dios que no seremos juzgados en base a nuestro éxito, sino en base a nuestra fidelidad y, sin duda, este panorama es una gran escuela para enseñarme a ser fiel a pesar de las dificultades.

En una época donde todo es inmediato, donde la gente ya no sabe esperar, donde todo es accesible a un clic, creo que Dios se complace en que podamos seguir confiando en Él y esperando en situaciones como estas.

Y siempre me animo recordándome que por fe andamos y no por vista; perseguimos lo que hoy no se ve, pero creemos que sucederá porque fiel es el que prometió, ¿verdad? Y Él cumplirá su propósito por el cual nos trajo a este lugar.

Y sin duda que trabajar con los niños en este tiempo es algo muy gratificante y valioso, y cuánto más si se trata de orientales en la palabra de Dios.

Esta semana les enseñamos cómo Dios nos acerca al cielo a través de Su hijo.

Así como el sueño de Jacob con la escalera que conectaba el cielo y la Tierra, así Jesús vino a hacer ese medio por el cual podemos acceder a Dios y encontrar vida y propósito.

Yo siempre hablo mucho de propósito en mis lecciones, tal vez sea porque fui un joven muy perdido en este asunto y porque además estamos en una época donde hay mucha confusión y desesperanza, donde a pesar de las muchas opciones y facilidades, la gente se siente vacía y, especialmente, los jóvenes necesitan saber que nada les podrá hacer felices y darles verdadero sentido a su existencia sino solo Cristo.

creo que si ellos llegan a comprender esto a tiempo, se evitarán muchos descalabros, y aunque puedan llegar a sufrirlos, recordarán que en Jesús está la cura para el vacío del corazón.

Así que vale la pena seguir haciendo esta labor porque es para Cristo, porque estos niños son importantes y porque estoy seguro de que un día el Señor mostrará la razón de todo este arduo trabajo.

¡Sigamos orando por esta obra!.

«Se fiel hasta la muerte y yo te dare la corona de la vida» Apocalipsis 2:10.


Descubre más desde SIERVO INÚTIL

Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.

Deja un comentario