JACOB LE ROBA LA BENDICIÓN A ISAAC.

Continuamos enseñando las historias del Antiguo Testamento en La Escuelita Bíblica. Esta vez observamos cómo Jacob le roba la bendición a Esaú y así la Palabra divina de que el mayor serviría al menor se cumplía. Esto nos ayudó a reflexionar en que la Palabra de Dios siempre se lleva a cabo y que no hay nada ni nadie que la pueda frustrar, lo cual también debe conducirnos a confiar en Dios, que nunca falla.

También reflexionamos en el hecho de que Jacob fue muy audaz al mentir y engañar a su padre Isaac y robarle la bendición a Esaú; no justificamos la mentira, por supuesto, ya que es un pecado, pero vimos que Dios puede incluso usar nuestras faltas para llevar a cabo sus planes. Aunque Él nos perdona si nos arrepentimos sinceramente, las consecuencias de nuestro pecado siempre nos traerán dolor.

En el caso de Jacob vimos por ejemplo como Esaú lo odiaba por lo que le hizo, e incluso despues planeo matarlo. Terribles consecuencias del pecado.

Así que esta también fue una advertencia que nos animó a vivir de una manera de acuerdo a los mandamientos de Dios.

¡Sigamos orando por los niños!.


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