A menudo, Dios nos prueba a través de diversas circunstancias para mostrarnos si en verdad confiamos en Él o no.
Esta semana en La Escuelita enseñamos a los niños sobre la fidelidad de Dios en sostenernos en medio de las dificultades, pero que también conoce nuestro corazón y lo pone a prueba.
La Escritura nos enseña que Dios le pidió a Abraham a su unigénito Isaac en sacrificio como una prueba de fidelidad. Sin duda, algo muy difícil y extremo, pero Dios quiso llevar a Abraham hasta el límite para poner a prueba su amor.
Abraham fue hallado fiel y así no hubo necesidad de sacrificar a Isaac. Es más, esto nunca fue contemplado para llevarse a cabo en realidad; Dios sabía perfectamente que Abraham obedecería. Sin embargo, somos nosotros los que necesitamos darnos cuenta acerca de nuestra sinceridad hacia Dios.
Así Dios quiere que sacrifiquemos nuestros ídolos y todo aquello que compita por Su amor en nuestro corazón. Él es un Dios celoso con Sus hijos y demanda ser lo más amado por ellos.
Así, la obra de predicación avanza, ¡y no dejemos de clamar a Dios por la salvación de estos niños!
Descubre más desde SIERVO INÚTIL
Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.
