UN JUICIO DE FUEGO

Los trágicos hechos que sucedieron en Sodoma y Gomorra fueron la lección que nos mostró a un Dios que toma muy en serio el pecado, pero que, a su vez, es misericordioso con aquellos que se apartan del mal y le siguen de corazón, como fue el caso de Lot.

Esta mañana estudiamos sobre la gravedad del pecado, de cómo el Dios Santo no tolera que la maldad prevalezca durante mucho tiempo sin castigarla. Así sucedió a la población de las antiguas ciudades de Sodoma y Gomorra, quienes parecían haber perdido la razón y el buen juicio debido a su rechazo hacia Dios; además, estaban hundidos en una degradación moral y espiritual que los hizo cometer los pecados más bajos, a tal punto de querer abusar sexualmente de los enviados de Dios. A su vez, esto nos llevó al presente y al futuro al reflexionar sobre la condición similar que vivimos hoy, donde nuestra sociedad aprueba y celebra las mismas cosas que Dios castigó con fuego ardiente que finalmente consumió a estas dos ciudades. Mismo fuego que acabará con todo lo existente en el día del juicio final cuando Dios juzgue definitivamente el pecado de la humanidad. Pero a su vez, también los muchachos comprendieron que, aunque la situación hoy es difícil, hay esperanza en Cristo, quien tiene la capacidad para perdonar toda clase de pecados si acudimos a Él con arrepentimiento y fe.

Esta escena de degradación moral también nos dio la oportunidad para hablar del pecado sexual y sus consecuencias. Por supuesto que con mucho cuidado y tacto, pero a su vez con verdad y con un llamado de urgencia a cuidarse de esto que les puede ocasionar un gran daño. Actualmente tenemos en el grupo a un buen número de adolescentes y consideramos importante tocar este tema, aunque a veces es difícil tratarlo, sobre todo en el contexto de la Iglesia. No podíamos obviar que estos niños están constantemente expuestos a la tentación sexual en sus diversas formas, ahora por las redes sociales, el currículo progresista en las escuelas públicas y tantos otros medios que esta cultura hipersexualizada utiliza para moldear el pensamiento y la actitud de los jóvenes, etc. Así que el Señor nos dio gracia para tocar varios puntos importantes sobre este tema y aconsejarlos desde una perspectiva bíblica, y no nos equivocamos, ya que los adolescentes realizaron muchas preguntas, lo cual demostró que necesitaban escuchar acerca de estas cosas.

Es imperativo que tanto los padres como la Iglesia asuman la responsabilidad de educar a los jóvenes en este ámbito; de lo contrario, estamos brindando una oportunidad propicia a Satanás para que los capture en esta trampa de mentiras y libertinaje sexual que la cultura contemporánea fomenta, lo cual puede ocasionar un grave daño en sus corazones.

Tambien reflexionamos en el siguiente texto: 👇👇

2 Pedro 2:9 NBLA
[9] El Señor, pues, sabe rescatar de tentación a los piadosos, y reservar a los injustos bajo castigo para el día del juicio.

¡Sigamos orando por estos niños!


Descubre más desde SIERVO INÚTIL

Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.

Deja un comentario